Requisitos para ingresar en ISKA “YUDANSHA KAI” (Continuación)
Fecha publicación 03/04/2008
KUMITE
Se examinaran de una a tres parejas simultáneamente. En Kumite básico, el examinador anuncia y ordena las parejas de aspirantes; a la señal del examinador comenzará la prueba.
Cada aspirante debe controlar su ritmo de ataque o defensa, anunciar el área de ataque y observar respeto, cortesía y aptitud (etiqueta). Además, no atacar o defender realmente, la falta de Zanshin y la benevolencia por el sexo o envergadura del oponente, contribuirán en la obtención de una nota deficiente.
En el Jiyu Ippon Kumite, no atacar realmente, no bloquear u omitir el Tai Sabaki y el Zanshin, aún en una sola técnica, significa no aprobar este apartado del examen.
En el Jiyu Kumite, la falta de control y las acciones indiscriminadas, están penalizadas. La táctica y la estrategia desplegadas en Jiyu ippon y Jiyu Kumite, constituirán la base de la puntuación.
Cada aspirante en Kumite saluda al examinador al ser llamado y al retirarse, finalizada esta parte de su examen.
En ninguna parte del examen, los aspirantes pueden hablar o comunicarse entre sí ni con la mesa del examinador.
A la finalización de cada parte de la prueba, deberán esperar, en un lateral del área del examen, en Seiza o con las piernas cruzadas manteniendo la espalda recta y sin apoyar en las paredes, hasta que se les indique el paso a su siguiente fase de examen, o a la finalización del mismo.
CRITERIO SUBJETIVO.
· Se tendrá en cuenta como atenuante, aquellas limitaciones que por cuestión de edad, condiciones físicas (falta de elasticidad), sexo, etc... no pudieran ser mejoradas y pudieran repercutir en la calidad técnica de los movimientos. Si bien, para ello, la falta de cualquiera de estas debería ser compensada con una actitud mental adecuada.
· Por el contrario, aquellas personas que estén especialmente dotadas para la práctica del Karate-do; tanto en su entrenamiento como en el examen, deberán estar a la altura de esas facultades, y considerándose como agravante (aunque den el nivel mínimo exigido) aquellos casos en los que el aspirante se abandona (ya en los entrenamientos o en la preparación del examen) y confía el resultado del mismo a su facilidad para la ejecución que posee.
· Se valora también el nivel de motivación del aspirante, es decir (las asistencias a entrenamientos, cursos, participaciones deportivas etc..)
El grado que se ostenta debe ser justamente merecido por cada practicante, en cuanto a todos los requisitos establecidos SHIN – GI – TAI.
¿Qué piensa de si mismo aquella persona a la que por extraños motivos se le ha concedido un grado muy superior a su valía auténtica, y a lo que en realidad merece? Si es sincero, sin duda se verá asaltado por las dudas y el miedo al ridículo, acompañado del sentimiento frustraste de no estar a la altura de lo que los demás esperan del, como efectivamente así será.
Y...¿Qué piensan los demás, de esa persona que ostenta uno o varios grados por encima de lo que justamente merece? .... ¿Y de los que se lo han otorgado...?
El grado es un poderoso estimulo, que nos ayuda a ser constantes en el sacrificio del aprendizaje para superarnos paulatinamente. Es el reconocimiento de nuestra valía “por parte de otros”, y esto constituye una poderosa razón psicológica que nos impulsa a comportarnos con sencillez y responsabilidad.
Es una recompensa al trabajo realizado y la experiencia adquirida, pues si bien con la edad, la fuerza física se va debilitando, la mente y el espíritu se hacen libres, estables y útiles.
Si el practicante persevera, llega a una etapa en la que relativamente dejan de preocuparle la obtención de más grados o Danes, conformándose con la búsqueda de la verdadera técnica, ciencia, arte y vía, pues comienza a comprender la certeza de que las Artes Marciales no son sólo un método de combate, sino y ante todo, una forma de vivir.
Copyright © 2004 – 2014 International-SKA “All rights reserved” |