miércoles, 10 de septiembre de 2014

ISKA Shotokan Tradicional



® International Shotokan Karate Academy – Honbu Dojo

Para el practicante de Karate-do Tradicional:

Practicar Karate no consiste únicamente en portar un uniforme blanco y entrar en un Dojo (sala de entrenamiento), para aprender unas cuantas técnicas de defensa y ataque. El estudio del arte marcial también nos enseña orden ético, que lleva al practicante a enriquecerse espiritualmente y a profundizar en su capacidad de respetar a los demás.



Por eso mismo, es importante que un Karateka se compenetre con los significados aparentemente extraños, “ya que no forman parte de nuestra vida cotidiana de occidentales”, como el saludo en el inicio y final de los entrenamientos o de determinadas fases de los mismos. Se trata de actitudes destinadas a manifestar y consolidar el respeto por los instructores presentes en el Dojo, por los compañeros con los que vamos a entrenar o con los que acabamos de entrenar, además de mostrar respeto por los maestros que no estando presentes, son de hecho orientadores de nuestra práctica y los inspiradores del modelo que seguimos.
También existen otros aspectos más del comportamiento del Karateka que deben ser conscientemente asumidos, como la puntualidad y la constancia a los entrenos. En verdad, el Karateka que en este tema no sea disciplinado, simplemente será un mero practicante, pues no solo perjudica su aprendizaje y su progreso, si no también perjudica y daña el trabajo de su instructor y de sus compañeros. 

Con todo, ser puntal y constante no son actitudes suficientes para definir o ayudar a formar a un buen practicante; son igualmente importantes factores como la higiene personal y la presentación limpia y cuidada de su Karategui en todas las circunstancias. Más importante que el color del cinto que se usa, es una apariencia saludable y respetuosa de sí mismo, como la que la higiene personal inspira.

Practicar Karate Shotokan, según las normas y el espíritu de ISKA, significa no solo adquirir una mayor perfección técnica, sino también como saber respetar la integridad física de cada practicante, tanto en las fases más duras de la práctica del Kumite en los entrenamientos como en la competición. Una preocupación a tener siempre presente, será la de no agredir o herir voluntariamente al compañero de entreno o al adversario de un combate (que en muchas ocasiones es una misma persona), para esto se exige al practicante que no solo posea un perfecto control de sus movimientos, de su agresividad o fuerza física, si no también una gran disciplina en aquellas “pequeñas cosas” que puedan ir contra el bien estar físico de cada practicante de Karate, como es tener el máximo cuidado manteniendo las uñas cortadas  de las manos y pies, y nunca usar objetos, que en el día a día son perfectamente inofensivos pero que,  en una situación de contacto físico pueden transformarse en una fuente de lesiones, como los relojes, pulseras, anillos, pendientes, etc…… Su propia higiene, etiqueta y presentación contribuirán también a aumentar la seguridad física y el bienestar.

También es cierto que un Karateka no es un monje, y es bien verdad que todo ciudadano tiene el derecho a la legítima defensa si es atacado y no menos verdad que el practicante de Artes Marciales posee o está en el camino de conseguir conocimientos de técnicas de defensa y ataque que se tornan potencialmente peligrosas para un antagonista no iniciado en Artes Marciales. Por tal motivo, es parte de la disciplina de todo Karateka “no olvidar” lo aprendido en el preciso momento en el que abandona el Dojo donde acaba de entrenar y nunca hacer uso de las técnicas aprendidas en los entrenos, al no ser para defender la integridad física propia o de los suyos en situaciones de extremo peligro y donde no se encuentre otra opción menos violenta. Tal vez exija  más disciplina el no agredir y no responder, que el exhibir su “Arte” y caer en los comportamientos marginales. Por esto también será bien reconocido quien es un buen practicante fuera y dentro del Dojo. 

 © ISKA Honbu Dojo
Ceremonial de inicio y fin de una clase
SEIZA: Arrodillarse
MOKUSO: Meditar
MOKUSO YAME: Fin de la meditación
EI JO SHIN KORE KARATE DO NARI: Empeñarse espiritualmente en esta forma de Karate
NICHINICHI NO KOKORO: Todos los días con el corazón
OKATARU BEKARAZU: Aprendamos disciplinadamente
SHOMEN NI REI: Saludar a la esencia infinita
SENSEI NI REI: Saludar al profesor
KIRITSU: Levantarse
© ISKA Honbu Dojo