domingo, 26 de abril de 2015

Entrevista al Maestro Teruyuki Okazaki 10º Dan


Shihan Teruyuki Okazaki 10º Dan
Entrevista realizada por José M. Fraguas de “MASTERS MAGAZINE”.
Traducida al español por el Sensei Rubén Cernuda

El Maestro Okazaki nació en el mes de Junio de 1931 en Fukuoka (Japón). Comenzó su entrenamiento de Karate con el Maestro Gichin Funakoshi en la Universidad de Takushoku en el 1947. En el año 1961 fue destinado a los Estados Unidos, para enseñar el arte de la mano vacía, sin saber ni una palabra de inglés. Él es un gran devoto de los principios del Maestro Funakoshi y un firme creyente de que los viejos valores, trascienden en el tiempo y a los  cambios.

El Maestro Okazaki abandonó la Japan Karate Association hace unos años. Esto significó un punto de inflexión importante en la historia del Karate en el mundo. “MASTERS MAGAZINE” se ha acercado a él, para preguntar no solo sobre esta relevante decisión sino también sobre sus experiencias y entrenamientos en el Arte del Karate-do.

Usted estudió directamente bajo la dirección del Sensei Funakoshi. ¿Cómo era el entrenamiento?

Normalmente, las clases eran conducidas por el Sensei Nakayama. El Maestro Funakoshi solía estar sentado, y le decía al Sensei Nakayama lo que tenía que hacer. Él siempre estaba ahí observando. El Maestro Funakoshi siempre destacaba cinco puntos importantes en sus enseñanzas: Los aspectos mentales, los aspectos físicos, mantener la calma, ser justo y ser natural. Le gustaba explicar mucho la manera en la que funciona el  cuerpo humano, y lo importante que era usar las técnicas de manera correcta para atacar a las diferentes partes del cuerpo. 

¿Era como usted esperaba?

¡De ninguna manera! El entrenamiento era muy duro y muy difícil. Recuerdo que en los primeros tres o cuatro meses, todos lo que nosotros hicimos fueron técnicas y golpes directos. La sesión de entrenamiento era de seis horas cada día, seis días a la semana. El Maestro Funakoshi nunca decía que nosotros le copiásemos su forma porque él entendía que por su peso corporal y por su tipo de cuerpo, se veía obligado hacer las posiciones y las técnicas de otra manera. Era una persona con una mentalidad muy científica, no olvides que el Maestro Funakoshi era un profesor de escuela. Desarrolló las técnicas físicas en  cierta manera, pero él solía decir “No copies, valora esto con tu cuerpo”. Es muy difícil explicar sus movimientos, se veían casi sin poder, sin fuerza, más bien como un bonito ballet. Tenía una mente muy abierta, por ejemplo; nunca nos enseñó Kobudo, pero nos lo introdujo como parte de la historia. Para él, el Karate era la mano vacía, pero yo recuerdo que él decía: “Si tu alguna vez tienes que usar un arma, utiliza el mejor para luchar”.

¿Cuántas personas abandonaron? 

Abandonaron muchísimos. Solíamos estar en Kiba Dachi y haciendo técnicas de puño durante dos horas por la mañana, los mismo otras dos horas en la tarde y en la noche otras dos horas más. La mayoría de la gente simplemente se dio por vencida. Los siguientes tres meses, nosotros los dedicamos a patear – solo técnicas de pierna. Después  de seis o siete meses con este tipo de entrenamiento, se empezó a combinar los dos aspectos y el entrenamiento de Kata fue incorporado en las clases y se convirtió en el principal punto. Nosotros éramos como maquinas. Este tipo de entrenamiento construyó nuestros músculos a un alto y extraordinario nivel. Nuestros brazos y piernas eran realmente poderosos. Pero yo no entendía eso por aquel entonces. Tarde más de un año en ver y entender, lo que el trabajo duro me había aportado  y los beneficios que recibí por ello. Si yo perdía una sesión de entrenamiento, no me sentía nada bien, ni mi cuerpo ni mi mente. Pero no fue así al principio.

¿Qué quiere decir?

Bien, al principio, yo estaba entrenando en Kendo porque el Kendo y el Judo eran las artes marciales más comunes. En los tiempos de mi escuela primaria, yo no disfrute mucho del Judo principalmente porque esté no me trasmitía confianza en mí. Así que estaba un poco rebelde contra el Judo. De todos modos, en la Universidad de Takushoku, llegaron los capitanes de cada arte marcial y realizaron diversas demostraciones para introducir estos artes.
¿Entonces en ese tiempo fue cuando te impresionó el Karate?
Sí, pero también el Aikido. A mí realmente me gustaban los dos, entonces me inscribí para las dos clases. 

¿Quién era el profesor de Aikido?

¡Morihei Ueshiba personalmente! Fui un afortunado. Mi profesor de Karate fue Gichin Funakoshi  y mi profesor de Aikido Morihei  Ueshiba.


¿Era el término “Shotokan” usado para describir el estilo de Karate de Funakoshi?

No, para nada. No había estilo. El Maestro Funakoshi solo llamaba a esto Karate-do porque él quería que esto se llamase Karate-do. Pero por respeto, sus estudiantes comenzamos a llamarlo “Shoto”, que era el seudónimo del Maestro Funakoshi. En este tiempo, nosotros no teníamos  ningún estilo. Nosotros éramos practicantes de Karate-do. Por supuesto, el Maestro Nakayama quería que nosotros entrenáramos bajo la dirección de otros Maestros de Karate; es por eso que el solía invitar al Sensei Gogen Yamaguchi de la Goyu Kai y al Sensei Hinori Otshuka de la Wado Ryu, para enseñarnos diferentes puntos de este arte. Todos estos instructores, nos dieron diferentes lecturas y métodos de Karate y nos enseñaron varios Katas. Yo realmente creo que esto fue un excelente enfoque, que nos ayudó mucho para comprender mejor el completo arte del Karate-do.  

¿Se reunía el Maestro Funakoshi con otros profesores como el Maestro Kano o O´Sensei Ueshiba?

¡Si, por supuesto! El Maestro Funakoshi disfrutaba mucho estando con el Maestro Mifune de Judo, con el Maestro Ueshiba de Aikido y con el Maestro Nakayama de Kendo. Ellos normalmente hacían demostraciones juntos. Él siempre nos decía que tenía mucho respeto a los pensamientos marciales del Maestro Jigoro Kano. Yo sé, que el Maestro Kano, ayudó al Maestro Funakoshi cuando él empezó a enseñar el arte del Karate en Japón. Él siempre sintió que el Judo tuvo que estudiar algunas técnicas de Karate. Ellos eran muy buenos amigos y se tenían un gran respeto mutuo. Yo recuerdo que cada vez que nosotros pasábamos enfrente del Kodokan, el Maestro Funakoshi siempre se quitaba su sombrero y se inclinaba con una reverencia. Solía decir: “Él es mi profesor”. Por supuesto, nosotros le respondíamos: “pero él es de Judo” y el Maestro Funakoshi replicaba: “Esto no importa; un arte marcial es un arte marcial, y yo tengo que respetar esto”.

¿Cómo decidiste concentrarte en el Karate-do?

Esta es una divertida historia. El entrenamiento en las clases de Karate por las primeras tres semanas era solo Usaki Tobi o “saltos de conejo” – Miles de ellos cada día, por horas y horas, sin parar. Nos preguntábamos que podíamos conseguir tan cansados, literalmente se nos caía el  mundo encima. Pero ahí estaba el Sensei Nakayama y otros Senpais para empujarnos hasta que nosotros nos levantábamos y seguíamos adelante. Yo no estaba muy feliz con esto y entonces decidí dejarlo.  Hablé con mis compañeros de habitación (sus nombres eran Irie y Onoue),  les dije que dejaría el entrenamiento de Karate y que me concentraría solamente en el entrenamiento del Aikido, bajo O´Sensei Ueshiba. Ellos eran muy buenos amigos míos; nosotros habíamos estado juntos mucho tiempo. Muy pronto, ellos empezaron hacer chistes de mí, llamándome “Mariquita” y diciendo que ellos jamás abandonarían. Esto me hizo enloquecer y me prometí a mí mismo, que si ellos podían hacer esto, yo también podría. Entonces cuando iba a ser aceptado por el Sensei Ueshiba como un estudiante interno, yo decidí parar el Aikido y  me concentre sobre Karate; solamente para dar la cara ante mis dos amigos y compañeros de habitación. 

Entonces, ¿Qué fue lo que sucedió después?

Bien, nosotros fuimos para la prueba de Cinturón Negro bajo la dirección del Maestro Funakoshi, así que yo me lo tome muy en serio. Mis compañeros decidieron que querían dejar de fumar, yo me había hecho unas promesas; estaba empujando al límite en las sesiones de entrenamiento de la mañana temprano y en las de la tarde. Insistí en que se entrenaran para su examen. Ellos superaron el examen, ¡Pero yo suspendí!. El maestro Funakoshi dijo que yo no estaba lo suficientemente bien preparado. Mi actitud fue mala, muy mala. Suspendí muchas veces a causa de ella. Era un joven chico que pensaba en la dirección errónea. El Maestro Funakoshi percibió esto de manera inmediata. No fue mi técnica la que me hizo fallar en el examen, esta era igual o similar a la de otros estudiantes que si habían pasado,  pero no mi actitud. Así, finalmente me quede muy deprimido y fui a pedirle explicaciones al Maestro Funakoshi, del porque había fallado la prueba. Por supuesto, todo el mundo estaba sorprendido de que yo realmente fuera hablar con él. Esto nunca sucede en la cultura tradicional japonesa. 

¿Qué fue lo que le dijo el Maestro Funakoshi?

El dijo, que realmente entendió mi problema y que iba a decirme la esencia del Karate-do, pero que yo tenía que ser muy prudente con el uso de este arte. Luego se sentó, y yo hice lo mismo con una gran reverencia ceremonial. Yo estaba emocionado y el Maestro Funakoshi parecía estar realmente concentrado. Yo estaba nervioso, y después de un tiempo, se inclinó y dijo: “Tú sabes, Okazaki, la verdadera esencia del Karate-do es seguir entrenando – Continuar entrenando todos los días.”

¿Era eso lo que esperabas? 

Pienso que no, pero no he parado de entrenar desde entonces. Después de esto, mi actitud cambió, y finalmente yo conseguí mi Cinturón Negro. Hay una interesante historia sobre mí después de que pase el examen. Estaba muy orgulloso de pasar la prueba y el Sensei Nakayama era la persona encargada de enseñar a los principiantes. Un día él me dijo: “yo quiero que me ayudes hoy”.  Por supuesto, yo estaba más que agradecido. Inesperadamente entró el Maestro Funakoshi y empezó a mirar a su alrededor, él se acordaba de mi nombre porque yo llevaba un largo tiempo allí, el me preguntó: “¿Cuándo pasaste el examen de Cinturón Negro?”, ahí yo pensé, “El Maestro Funakoshi se está haciendo viejo; está olvidando cosas”. Yo le respondí: “Sensei, usted me tomó la prueba”. Entonces él dice: “Si tú eres realmente Cinturón Negro, tú tienes que probar esto, yo estoy seguro que tu serás capaz de derribarme. Golpéame, ¡Adelante!”. Yo estaba realmente muy asustado, pensé “¡De ninguna manera, si lo toco, mis superiores me mataran aquí mismo!”. El problema estaba en que yo era un tipo templado pero corto, y me dije a mi mismo “OK, yo puedo morir, pero tengo orgullo y soy Cinturón Negro”, así que yo, ataqué delante de toda la clase, con todos los estudiantes y ahí estaba mirándome el Sensei Nakayama. Yo he tomé la iniciativa y le marqué a él. Pensé que estaba en el suelo, cuando sentí que alguien me tocó en el hombro. “Tú necesitas más práctica, Okazaki”. Yo no sé cómo lo hizo, mis compañeros dijeron que hice un buen trabajo, pero parece como si pasase a través del cuerpo del Maestro Funakoshi, definitivamente, él era algo especial.


¿Alguna vez siente una gran responsabilidad por ser uno de los estudiantes del Maestro Funakoshi?

Si, en todo momento. Mi generación fue muy afortunada al haber entrenado bajo el Maestro Funakoshi, pero supongo que nadie se considera lo suficientemente bueno para hacer el trabajo que tenemos que hacer. Fuimos educados para creer en el Karate-do de alta calidad, tanto a nivel técnico como espiritualmente. Esta es la única forma de Karate que puede ser transmitido a las generaciones futuras.

¿Por qué decidió venir a  los Estados Unidos?

Los últimos años del Maestro Funakoshi fueron destinados a  la instrucción y preparación para enviar instructores por todo el mundo. En 1953, hicimos una gira nacional de Judo y Karate por los Estados Unidos. Después de la gira, el Maestro Funakoshi recibió muchas cartas pidiendo instructores, así que me enviaron otra vez en 1961. Pero había un problema. Yo no podía hablar una palabra de inglés. Fue terrible para mí. Me enviaron a Filadelfia porque pensaban que era el lugar más conveniente.   De todos modos, el mayor problema con este plan era mi Ingles. Tú sabes, al principio yo no podía leer los menús en los restaurantes, así que utilice para apuntar algo, podría ser sopa o pollo o un filete. Fue un tiempo muy duro como el entrenamiento de Karate. Pero mejoré mis ingles, gracias a mi mujer. Lo más importante es hacer lo mejor, no solo en el Karate, sino en todo lo que haces en tu vida. Todos somos seres humanos, no hay manera que podemos ser perfectos. Pero la idea de cada vez mejor y mejor cada día es lo que importa. Solo lo mejor de ti.

¿Ha encontrado que su enseñanza ha cambiado en los últimos treinta años?

Antes de venir a este país, Mr. Kosaka quien fue Presidente de la JKA y Ministro de Relaciones Exteriores de Japón, organizó una fiesta de despedida para todos los instructores de alto nivel. Él vino a mí y me dijo: “Okazaki,  la primera cosa que tú tienes que hacer es tener algunos amigos que sean abogados o médicos”. En ese momento, yo entendí lo que quería decir. Ahora, lo hago. Cuando vine a este país, hice mi mejor esfuerzo para que la gente entendiera el Karate. Tenía que ser estricto, pero tener el control al mismo tiempo, tú no podías ser abusivo físicamente. Yo siempre he usado un Shinai, pero depende de cómo lo usas, si golpea duro, no es bueno, pero a veces es bueno hacer un sonido fuerte para que los estudiantes despierten. Pienso en ello como un método de enseñanza. Los tiempos han cambiado y también lo ha hecho la sociedad, tanto aquí como en Japón. Los fundamentos son los mismos porque somos seres humanos, pero la actitud mental ha cambiado. Los estudiantes piensan que si pagan una cantidad, deben conseguir mucho. Eso es lo que creen y no podemos culparlos, porque son parte de una máquina. Los jóvenes no practican como pensar. El Karate u otra disciplina física les enseñan, que si no sudan y trabajan realmente muy duro para algo, nunca conseguirán nada. Pero si yo uso los métodos de enseñanza que yo tuve hace cuarenta años, hoy no tendría ningún estudiante. 

¿Cuándo llegó usted a ser un Instructor oficial JKA?

La JKA se organizó oficialmente en torno a 1955. Así que yo comencé como instructor asistente y deje el trabajo que tenía y me convertí en el primer entrenador en el curso de instructores. El Maestro Nakayama tenía planteado hacer el curso oficial de instructores y yo llegue a ser como un tipo de “Conejillo de Indias”, porque el solía darme varios proyectos para el estudio, para la práctica y para hacer informes sobre ellos. Él analizaba todas las cosas que yo le daba y más tarde comenzó con el programa oficial de instructores. La idea era que para convertirse en un instructor de Karate, había que estudiar algo similar o equivalente al plan de estudios de una Universidad donde te puedes convertir en un Maestro. Tuvimos cursos sobre cómo enseñar las técnicas, como practicar por sí mismo, y de materias como la física, aspectos científicos etc… uno de los requisitos previos era un título de universidad de cuatro años. Por lo que este curso se convirtió en una especie de Master. 


¿Considera que el Karate es un Deporte?

No. Karate es Budo y Budo no es un deporte. El real significado de Budo es entrar en la vida con mayor profundidad y mejorar las cualidades física y espirituales a través de un duro entrenamiento. La esencia o concepto del deporte es conseguir un título como afán de la vida y pasar un buen rato. El Maestro Funakoshi estaba en contra de los torneos, pero yo recuerdo al Maestro Nakayama hablándole a él y diciéndole que esto sería una buena manera para promover el arte e introducir este al público. El Maestro Nakayama subrayó que no se trata de trofeos y medallas, era para llevar el arte a la luz pública. El Maestro Jigoro Kano también recomendó al Maestro Funakoshi esto, para tener un sistema de clasificación como herramienta de motivación. Los viejos maestros estaban entrenando para el desarrollo personal y no necesitaban este tipo de recompensas externas. Pero los tiempos habían cambiado, y las personas piensan y entrenan por diferentes razones. El entorno y la situación económica son todas muy diferentes. Pero estos Maestros alcanzaron un nivel muy alto con los métodos antiguos. Esto es por lo que yo mantengo mi entrenamiento – para buscar su nivel de excelencia, esto es el reto real para los artistas marciales modernos. 

¿Así que usted está en contra de que el Karate sea aceptado en los Juegos olímpicos?

Me gustaría ver lo que Nakayama Sensei sugirió antes de morir: Los Juegos olímpicos de Budo. Todas las artes de Budo juntas, intercambiando las técnicas y entrenando métodos dónde no hay ningún ganador o perdedor.  Esto nos devolvería al concepto original del Budo, y nosotros podríamos educar a las personas sobre el arte y el verdadero significado del Camino del Guerrero. Nakayama Sensei me dijo, "Nosotros debemos hacer a las personas entender el verdadero camino de las artes marciales”. Y esto es lo que yo intento hacer, y por la misma razón por la que incluso después de un torneo nosotros todavía decimos el Dojo Kun.

¿Qué sintió el Sensei Nakayama habiendo creado los aspectos deportivos en el  Karate? 

Esta es una buena pregunta. Al principio, Sensei Nakayama convenció al  Maestro  Funakoshi sobre tener los torneos en Karate bajo unas reglas muy estrictas del Budo, pero después de un tiempo, el competidor se preocupaba más por ganar y las técnicas que se usaron en la competición no fueron a la par con el verdadero desarrollo del arte de Karate bajo los principios de Budo. Yo sé que esto le molestó mucho al Sensei Nakayama.


¿Se involucró también el Maestro Funakoshi en técnicas de agarre y derribo? 

Sí, él hizo. De hecho los explicamos en muchas de las aplicaciones de Kata, en los Bunkai están las técnicas. Pero en Karate siempre enfatizamos que antes de que derribes a tu antagonista al suelo, tú debes golpear o patear primero para luego derribar. A él Le gustaba tirar al antagonista delante del próximo asaltador, usándolo como un tipo de escudo proteccionista.  

¿Usted intenta conservar  la enseñanza y la filosofía del Sensei Funakoshi y del Sensei Nakayama?      

Por supuesto, esta es mi meta, mi propósito. Sensei Nakayama era como un padre para mí - a veces como un hermano mayor que estaba ayudándome ahí siempre y guiándome. El Maestro Funakoshi era  como un abuelo. Yo debo cumplir mi obligación de seguir a mis maestros originales.  El Karate-do fue enseñado por el Maestro Funakoshi. Y el Maestro Nakayama enseñó un estilo de vida. Él maestro Funakoshi nos dio el Shoto Ni Ju Kun o 20 preceptos para vivir. La idea de estos es ese Karate-do que es Budo y su meta es desarrollar el carácter en los seres humanos y evitar los conflictos.

¿Usted piensa que el Karate-do le mantiene a  usted joven?

Un cinturón negro es simplemente el principio de un camino. Es un grado de habilidad pero no de capacidad de entender los métodos  de instrucción.  Éstas son dos cosas muy diferentes. Yo doy un fuerte énfasis a mis instructores  para ser pacientes y entender.  Es muy importante que el instructor sepa comunicar y  “dar” algunas cosas a los estudiantes, y asi nosotros crear una  sociedad mejor. El entrenamiento diario te da vitalidad, energía, y salud. ¡Mantente entrenando!¡Mantente entrenando! Nosotros nunca podemos alcanzar la perfección, pero nosotros debemos mantener los entrenamientos.

¿Sensei, Por qué usted dejó la JKA cuándo usted es uno de los personajes más importantes que construyeron y extendieron la asociación alrededor del mundo, durante los últimos 45 años?

Yo tenía que hacerlo para ser fiel a mis principios y a la confianza y lealtad de las personas que han estado durante mucho tiempo conmigo.  Durante los últimos años, intenté tener un acercamiento más democrático a las materias que se gestionaban en la JKA, pero yo llegue  finalmente a la conclusión, que la JKA no iba a cambiar. Yo tuve reuniones con todos los países de América y también con países afiliados de Europa, de Asia Etc.... y ellos me enviaron cartas, faxes y correos electrónicos que me hacían saber que querían que se permitiesen ser oídos.  Yo fui a Japón y les informé sobre esto, pero la JKA no iba a aceptar que otras personas de otros países y razas tuviesen el derecho de palabra y ser parte del proceso de decisión en la asociación. Muchos de estos países están afiliados con ISKF y yo siempre sigo la mayoría. Yo traje esto para la JKA, pero sin resultado positivo y sin respuesta. Por consiguiente, tenía que tomar una decisión, y esa decisión fue hecha y basada en mi honestidad personal y lealtad a esa mayoría, y a la creencia que la mayoría debe ser oída. El karate nos enseña muchas cosas, y uno de ellas es ser fiel,  y fiel a los principios importantes en la vida, no importa el resultado que sea al final. La JKA hoy no es lo que era hace años. Hay nuevas personas, un nuevo enfoque de hacer las cosas y una nueva manera de tratar sobre las cosas y esto es muy diferente a cuando el Sensei Nakayama estaba allí. Yo no digo que eso es bueno o malo, es absolutamente diferente - y todos nosotros debemos decidir la manera y hacia dónde ir. Cuando yo tomé la decisión, yo decidí ser fiel a la ética y a los principios que me enseñó el Maestro Funakoshi. Esto es por lo que abandone a la  JKA.

Usted dijo una vez probablemente, que la JKA no debería usar el término "Japón." ¿Por qué?

Bien, el Karate hoy ya no es un arte solo japonés; pertenece al mundo. Así que si la JKA está  intentando ser un cuerpo internacional que regula un estilo de Karate alrededor del mundo, el nombre debe ser más internacional que japonés. Yo pienso que es una cosa muy clara y lógica. En cada país, después de 35 o 40 años entrenando Karate bajo sus propios líderes nativos, estos entienden las complejidades de sus propios países, sus propias personas, sus propias culturas - Y eso es muy importante. Estos líderes estaban y fueron entrenados y enseñados por Maestros “Top de elite” , como Sensei Nakayama, Sensei Nishiyama, yo mismo, Etc….. Y usted tiene que respetarlos. Usted tiene que darles el crédito que ellos merecen. Por eso, yo escucho a los líderes de los países que están afiliados a la ISKF. La ISKF no fue y no es una federación "japonesa", pero si una federación "Internacional" para todos los países y para todas las culturas. Si nosotros queremos extender el verdadero Karate alrededor del mundo, nosotros no podemos suprimir  la cultura y las personas de estos otros países, los tienes que entender y los tienes que tener en cuenta. Solo respetando estas otras culturas, el arte de Karate consigue  afianzar sus raíces en otras culturas y, al final, ayudar a diferentes países a ser más comprensivos y respetuosos con la idiosincrasias de otros. El mundo sería un lugar muy bueno si todo los Primeros Ministros fueran practicantes de Karate-do y siguiesen los 20 Preceptos del Sensei Funakoshi. 

Sensei, usted recién  ha terminado un libro sobre los 20 Preceptos que desarrollo el Maestro Funakoshi para lograr la perfección del carácter. ¿Qué puede decirnos sobre este trabajo? 

En el mundo moderno, nosotros tenemos  grandes tecnologías, mejor que antes. La ciencia ha mejorado mucho y nosotros hemos avanzado en muchos aspectos de existencia humana. El mundo ahora tiene la mejor tecnología que en cualquier otro período de tiempo, pero sin embargo nosotros tenemos más guerras que antes, nosotros tenemos más divorcios que  antes, nosotros tenemos más segregación que antes etc... Parece que nosotros hemos evolucionado en la parte tecnológica y científica de nuestra existencia, pero nosotros hemos ido para atrás en los valores éticos y morales que son necesario para tener un mundo decente  en el que vivir. Sensei Funakoshi vio esto muchos años atrás y él escribió los 20 preceptos porque él sabía que, no importa el nivel de tecnología que los científicos podrían alcanzar, el mundo sería un lugar muy malo para vivir si los seres humanos no tienen respeto, ética, y moralidad. Esto es por lo que yo quise publicar este libro, para permitir a las personas saber que a través de entrenamiento de las artes marciales, nosotros podemos volvernos mejores  personas, entendiendo y respetando más a los otros. Estos 20 preceptos no sólo son los "Preceptos del Karate", ellos están guiándote a ti en los principios para la vida cotidiana y estos  deben ser aplicados en todas las artes marciales y en todos los practicantes.

¿Qué le gustaría decir por ultimo?

Yo les diría la misma cosa que yo siempre digo a mis estudiantes, y los animaría a seguir la filosofía del Maestro Funakoshi y buscar perfección de carácter, el respeto al otro, siempre el esfuerzo por evitar la conducta violenta, y ser sincero. Esos son los objetivos finales que todos aspiramos y apuntamos.  

 José M. Fraguas de “MASTERS MAGAZINE”©.